Me sube la magufería

“Mi querido Kepler,¿qué podrías
decir del aprendizaje aquí, que, repleto con la tenacidad del áspide (culebra
venenosa ubicada en los Pirineos) se han negado rotundamente a echar un vistazo
por el telescopio?”
Carta de
Galileo a su amigo Kepler ₁
El libro por el cual se le condenó fue
producto de la observación y del empleo de un método inductivo, a diferencia
del utilizado por la Iglesia, donde solo a partir de una premisa dada por ella
(dogma) se podían hacer deducciones (deductivo).
Según opinaba Russell: “El conflicto entre Galileo y la Inquisición
no es meramente el conflicto entre el libre pensamiento y el fanatismo, o entre
la ciencia y la religión: es un conflicto entre el espíritu de inducción y el
espíritu de deducción”
La inducción se refiere al movimiento del pensamiento que
va de los hechos particulares a afirmaciones de carácter general.
Esto implica pasar de los resultados
obtenidos de observaciones o experimentos (que se refieren siempre a un número
limitado de casos) al planteamiento de hipótesis, leyes y teorías que abarcan
no solamente los casos de los que se partió, sino a otros de la misma clase; es
decir generaliza los resultados  y al
hacer esto hay una superación, un salto en el conocimiento al no quedarnos en
los hechos particulares sino que buscamos su comprensión más profunda en
síntesis racionales (hipótesis, leyes, teorías).
La deducción es el método que permite pasar de
afirmaciones de carácter general a hechos particulares. Proviene de deductivo
que significa descender.
En este proceso deductivo tiene que
tomarse en cuenta la forma como se definen los conceptos (los elementos y
relaciones que comprenden) y se realiza en varias etapas de intermediación que
permite pasar de afirmaciones generales a otras más particulares hasta
acercarse a la realidad concreta a través de indicadores o referentes
empíricos.
Este procedimiento es necesario para
poder comprobar las hipótesis con base en el material empírico obtenido a través
de la práctica científica.
¿Un método es mejor que otro?
Bacon, máximo exponente del método
inductivo, destacó la importancia de la observación y el experimento en la
obtención del conocimiento, pero minimizó el papel de las hipótesis, por lo
cual ha sido ampliamente criticado.
Para construir ciencia se debe
proceder a base de experimentación, con el fin de observar las causas de los
fenómenos, y poder comprender los procesos de la naturaleza y sociedad. Lo
correcto es saber utilizar cada uno de los dos procesos: deducción e inducción,
según sea la naturaleza de la ciencia y del asunto tratado. ₃
Ahora bien, ¿podríamos tratar a
Galileo o a Bacon como magufos por ser representantes de un método sobre otro?
Es absoluto.
Lagámez escribió: Magufo es el
resultado de una combinación de mago y ufólogo. Fue acuñada en 1997 en la lista
de correo Escépticos por Xoan M. Carreira, y pronto ganó aceptación entre la
comunidad escéptica de habla hispana.
Según la ARP-Sociedad para el Avance
del Pensamiento Crítico–, “Se llama magufos,
por ejemplo, a los astrólogos, ufólogos, homeópatas y a los practicantes de
pseudociencias en general; también se refiere de esa manera a personas que se
atribuyen poderes sobrenaturales como los psíquicos y otros supuestos dotados;
de manera semejante el término magufo se hace extensivo a ciertos periodistas
especializados en lo esotérico y lo paranormal que fungen de tales sin
cuestionar si el objeto de su especialización existe realmente más allá del
mundo de las creencias”.
Podemos aceptar la definición de
magufo como aquel que no se respalda en evidencia científica en sus afirmaciones. Hasta aquí, de acuerdo.
Ahora bien, la Ciencia es, de acuerdo con el nuevo Webster´s Collegiate Dictionary:
“conocimiento alcanzado a través del estudio o la práctica”
o
“conocimiento que incluye verdades generales de la aplicación de las leyes generales, en especial el obtenido y probado a través del método científico [y] que se ocupa del mundo físico”.
Por tanto, podemos decir que la
Ciencia NO niega, sino confirma.
Un escepticismo científico (o
empírico) es aquel que cuestiona las creencias con base al conocimiento
científico. La mayoría de los científicos, siendo escépticos científicos,
prueban la veracidad de ciertos tipos de afirmaciones al someterlas a una investigación
sistemática a través del método científico. Como resultado, un número de
afirmaciones son consideradas pseudocientíficas si se descubre que aplican
inadecuadamente o ignoran los aspectos fundamentales del método científico. El
escepticismo científico puede desechar creencias pertenecientes a cosas afuera
de las observaciones perceptibles y por lo tanto fuera del ámbito de la
falsabilidad/prueba empírica sistemática.
Bueno, después de leer la definición
de la Wikipedia sobre escepticismo científico, me viene a la mente varios
intelectualoides de RR.SS que se dedican a no mirar por el telescopio. Esto es,
minimizar los datos otorgados mediante falacias o con una respuesta
emocionalmente cargada. El imperio contraataca.
El salto a rápidas conclusiones es una
característica de divulgadores que miden su escepticismo mientras empuñan sus
espadas láser.
¿Qué diríais a este titular?
Magufos: me he vuelto más fuerte de lo
que cualquier Jedi alguna vez soñó.
¿Seguro que es magufería?
Tengo dos opciones, acepto estas
palabras sin dudar o realmente actúo como una escéptica. Naveguemos por mi
querida Cochrane.
Traducción: “Se encontraron 6 estudios
de calidad razonable, aunque se necesitan más participantes (siempre se
necesitan más participantes)…Encontramos que las mujeres que usaron masaje
sintieron menos dolor durante el trabajo de parto en comparación con las que
recibieron la atención habitual”
¿Y qué me decís de este?:
“Los hallazgos del presente meta-análisis
indican que la musicoterapia proporciona efectos beneficiosos a corto plazo
para las personas con depresión. La musicoterapia agregada al tratamiento
habitual (TAU) parece mejorar los síntomas depresivos en comparación con la TAU
sola. Además, la musicoterapia más TAU no está asociada con más o menos eventos
adversos que la TAU sola. La musicoterapia también muestra eficacia para
disminuir los niveles de ansiedad y mejorar el funcionamiento de las personas
deprimidas.”
Madre mía, ¿qué va a ser lo siguiente?
¿Psiconeuroinmunología (PNI)?
He escrito Psychoneuroinmonology, por
revisión, y tenemos estos resultados.

 

He curioseado en algunos de ellos,
pero sois libres de hacerlo por vuestra cuenta (deberíais, jeje).
Pero lo que más me ha llamado la
atención es la definición que se da de esta “pseudociencia”

 

 
En este paper se define a la
PNI como: “Psychoneuroimmunology is both
a theoretical and practical field of medicine in which human biology and
psychology are considered an interconnected unity.”
“La psiconeuroinmunología es un campo
teórico y práctico de la medicina en el que la biología humana y la psicología
se consideran una unidad interconectada.”
Entonces, ¿es magufería?
Juzguen ustedes.
¿Me sirve que Fulanito/a me diga que tal
cosa o persona es magufa y se me recomiende evitar ver si hay o no evidencia
detrás?
Si tenemos como premisa que la Ciencia
NO NIEGA sino confirma, debemos hacer lo mismo. Buscar y confirmar esa hipótesis/teoría/método.
¿Acaso negándonos a hacerlo no
caeríamos en la censura?
En el campo de la nutrición, ocurre
tanto de lo mismo. Hablar de propiedades de…, capacidades nutraceúticas de… es
jugársela a que las montañas de carbón empiecen a arder.
Me viene a la cabeza, así, sin
alevosía, la miel. Gracias a ella he tenido ´grandes’ debates en Twitter con
gente que da igual que le pongas tropecientos estudios porque ni los lee y
sigue ahí, oyendo al encantador de serpientes y sin mirar por el telescopio.

Una
rápida búsqueda en Twitter sobre la miel y me aparecen estos tweets.

 

 

 

 

 

 

 

Pues haciendo caso a @alphonwein, voy
a apartar cualquier elemento agilipollante y voy a buscar qué evidencia hay
para confirmar lo que Julio Basulto y JM Mulet exponen. Sólo haré búsqueda de
evidencia más reciente a la publicación de este post.

 

Luego, cada cual que haga lo que
considere más eficiente en la búsqueda del Saber.

 

En este artículo publicado en Nutrients (con un 3 en factor de
impacto) desglosa qué efectos terapéuticos tiene la miel, sí he escrito
terapéuticos: ¿huelo a barbacoa?

 

Se nombra a las enfermedades cardiovasculares,
diabetes, enfermedades neurodegenerativas y cáncer. Voy a transcribir lo que
dice al respecto de la diabetes, que, evidentemente, la miel como sólo es
azúcar y carece de ningún nutriente, poco nos vislumbrará. Veamos.

 

Existe mucha evidencia
experimental de que los polifenoles dietéticos pueden usarse en el tratamiento
de DM. Aunque la miel contiene diversos tipos de polifenoles, solo unos pocos,
como quercetina, apigenina, luteolina, catequina, rutina, y kaempferol, tienen
funciones antidiabéticas (Figura 2), y estos actúan a través de varios
mecanismos para reducir la glucosa en sangre niveles. Algunos de los mecanismos
incluyen la inhibición de α-amilasa y α-glucosidasa [71, 72], la inhibición de
enzimas gluconeogénicas [73], potenciación de la protección de las células β
pancreáticas [74], reducción del estrés oxidativo [75], mejora de la captación
de glucosa [76], mejora de la secreción y actividad de insulina [77],
producción de receptor de insulina y GLUT4 [78] e inhibición de la enzima aldosa
reductasa [79]. Las enzimas clave involucradas en la elevación de glucosa en
sangre a través de la descomposición de carbohidratos son α-amilasa y
α-glucosidasa. Por lo tanto, la inhibición de estas dos enzimas se considera
una herramienta terapéutica efectiva para reducir niveles de glucosa en sangre
en pacientes con diabetes [80]. Hasta la fecha, varios estudios han sugerido el
potencial de la miel polifenoles, así como otros polifenoles para inhibir las
enzimas de degradación de carbohidratos α-amilasa y α-glucosidasa. En pacientes
con DMT2, la quercetina inhibe la enzima intestinal α-glucosidasa y reduce la
posprandial inducida por maltosa hiperglucemia [81]. En otro estudio in vitro,
quercetina, miricetina y luteolina a 0.5 mM mostraron efectos inhibitorios en
la actividad de α-amilasa pancreática porcina con valores mínimos de
concentración inhibidora (IC50) inferiores a 500 μM, 380 μM y 360 μM,
respectivamente [82]. En otro experimento, luteolina y luteolina-7-0-glucósido
mostraron inhibidor efectos sobre α-amilasa y α-glucosidasa [83]. Las células β
pancreáticas son responsables de controlar el nivel de glucosa en sangre en el
cuerpo de un animal, y la interrupción de este proceso conducirá a DM. Por lo
tanto, la protección de las células β pancreáticas es el objetivo clave para
controlar la DM. Polifenoles los presentes en miel han protegido las células β
pancreáticas en muchos estudios experimentales. En la diabetes inducida por
estreptozotocina en ratas, la administración de quercetina a una dosis de 10-15
mg / kg durante diez días aumentó el número de células β pancreáticas [84]. En
otro estudio, la quercetina protegió y conservó la estructura e integridad de
las células β pancreáticas, al tiempo que aumentó la secreción de insulina en
la diabetes inducida por estreptozotocina en ratas [85]. La apigenina y la
rutina protegieron a las células β pancreáticas aumentando los niveles de
enzimas antioxidantes y los niveles de insulina en la diabetes inducida por
estreptozotocina en ratas [86]. Kaempferol, un flavonol presente en la miel,
evitó la disfunción de las células β pancreáticas y mejoró la sensibilidad
periférica a la insulina en el medio ratones obesos ancianos con diabetes [87].
Otro enfoque para el tratamiento de la DM es la reducción del estrés oxidativo,
que es una complicación primaria de la DM [88]. Los estudios experimentales y
clínicos sugieren que los polifenoles en la miel y otras fuentes reducen el
estrés oxidativo en animales diabéticos. La quercetina, presente en la miel,
reduce el estrés oxidativo en la diabetes inducida por estreptozotocina en
ratas disminuyendo el nivel de glucosa en sangre, la peroxidación de lípidos y
aumentando los niveles de vitamina C, vitamina E y tejido actividad
antioxidante [47, 89]. La miricetina, otro polifenol de la miel, eliminó
efectivamente ROS y disminuyó producción de radicales libres durante la
hinchazón celular después de una lesión isquémica [90, 91]. Luteolin es un
flavone que ha sido reportado en la miel, y mejoró la insuficiencia cardíaca al
reducir el estrés oxidativo en la miocardiopatía diabética tipo 1 [92]. En la
DM, la utilización de glucosa disminuye tanto en tejidos sensibles a la
insulina como en otros. Polifenoles dietéticos reportados en la miel aumentan
la captación de glucosa periférica en estos tejidos. La quercetina y la rutina
son componentes importantes de miel y puede aumentar la absorción de glucosa en
tejidos resistentes a la insulina [93]. Los ácidos clorogénico y ferúlico son
otros dos compuestos fenólicos vegetales que también se encuentran en la miel
que pueden mejorar la captación de glucosa en miotubos y ser más efectivos que
los dos fármacos hipoglucemiantes metformina y 2, 4-tiozolodinediona (THZ)
[94]. El ácido clorogénico estimula la glucosa captación mediante la expresión
de los genes del receptor gamma (PPAR-γ) activados por el proliferador de
peroxisomas y GLUT4 a través de P13K- caminos independientes. Por otro lado, el
ácido ferúlico estimula la absorción de glucosa expresando GLUT4 y P13K
transcripciones a través de vías dependientes de P13K [94]. La mejora de la
actividad de secreción de insulina es el objetivo más importante en el
tratamiento de la DM. Polifenoles como la quercetina, rutina, luteolina y
apigenina están presentes en la miel y la secreción y la actividad de la
insulina mejorada en muchos estudios. La administración diaria de rutina a
25-100 mg / kg durante 45 días puede aumentar la secreción de insulina y
disminuir el ayuno los niveles de glucosa en sangre en la diabetes inducida por
estreptozotocina en ratas [95]. La apigenina disminuyó los niveles de glucosa
en sangre por aumentar la secreción de insulina después de la administración a
una dosis de 50 mg / kg al día en ratas diabéticas [96]. Quercetina protegida
células β pancreáticas contra la disfunción del peróxido de hidrógeno (H2O2) y
secreción de insulina estimulada en la secreción de insulina líneas celulares
(INS-1) inducidas por glucosa y glibenclamida mediante la activación del ERK ½
(regulado por señal extracelular quinasas) vía [97]. La luteolina, un
flavonoide, reduce la hiperglucemia al aumentar la secreción de insulina en un
diabético modelo animal [98]. La luteolina también previno la resistencia a la
insulina en pacientes con DM2 a través de la producción de adipocinas
(citocinas en adipocitos) mediante la activación de la vía del receptor gamma
activado por el proliferador de peroxisoma (PPAR-γ) [99].


 

¿Qué os parece? ¡Caramba, a ver si va
a tener algún nutriente!

 

Como se ve, la dosis es crucial.

 

Este es un ejemplo de posturas
predominantemente negadoras y a mi parecer anticientífica.

 

¿La Ciencia niega la existencia de
Dios? No, porque no niega.

 

¿La Ciencia ha confirmado la
existencia de Dios? No porque no ha hallado evidencia.

 

Particularmente, no creo en nada ni en
nadie. Puedo tener un mayor o menor grado de confianza sobre unas afirmaciones u
otras. Pero esto no significa que sean longitudinales en el tiempo.
Por eso, estamos
obligados a la actualización constante y a perder el miedo de decir: Donde dije digo, digo Diego. Único
mecanismo para avanzar: el error. Nuestro error, no el de otros.
₁ Levy,
Joel, Scientific Feuds; from Galileo to the Human Gerome Project, New Holland
Publishers, London, 2010, p. 168.
₂ Russell, Bertrand, A History of… p. 525
₃ Historia y evolución del pensamiento
científico. Ramón Ruíz Limón
 

 

5 comments

  • John Smith dice:

    Hola,

    Acabo de descubrir tu blog, aunque ya te seguia en Twitter desde hace meses. Me encanta lo que escribes allí y como lo haces, lejos del estilo de inmutabilidad que tienen muchos publicadores y divulgadores en la materia. Te basas en estudios científicos y estás continuamente renovándote, eres todo un ejemplo. Y veo que por aquí escribes de la misma manera.

    Queria agradecerte desde hace un tiempo de manera semi-privada tu labor en aquella red social. Suelo leer casi todo lo que publicas, es decir, todo lo que puedo llegar a entender. Además de leer algunas buenas recomendaciones para mejorar ciertos aspectos de nuestra alimentación, a mi me has ayudado en un aspecto concreto. Tengo una intolerancia a la lactosa muy alta (aspecto relativamente fácil de controlar) y según mi digestivo el SII, que es lo que más guerra me está dando estos años. Merced a unas recomendaciones basadas en unos estudios que lei en una de tus publicaciones, he mejorado de alguno de los sintomas de esta patología. Decir que, no he cometido ninguna responsabilidad de salud, era una recomendación básica y simple y sin riesgo ni modificación radical de la dieta, y sin desobedecer las directrices del médico digestivo.

    Aún me quedará bastante por retocar, pero esa ayuda indirecta me ha aliviado bastante en su momento, y queria agradecertelo. No por Twitter, porque tengo unos cuantos contactos que conozco físicamente, y amigos, y no quiero que se enteren de ciertas cosas. La gente no entiende lo que es esto del SII (o lo que sea, porque aun hay mucha incertidumbre) ni saben lo duro que es, y no quiero que me hagan las típicas preguntas superfluas y chistosas.

    Puedes publicar este comentario en Twitter si quieres, como ves, tengo un nombre bastante anónimo.

    Un saludo, y muchas gracias por tu labor desinteresada difundiendo el conocimiento e investigaciones que vas descubriendo. Como ves, directa o indirectamente contribuyes a ayudar a la gente.

    John Smith.

  • Cecilia dice:

    Agradezco tus palabras, de corazón. No te imaginas lo que siento al saber que la información que publico te haya ayudado, en este caso al SII. Afortunadamente, en Twitter he encontrado gente maravillosa, que regala el bien más preciado: su tiempo al compartir conocimientos. Personas que te estimulan a buscar información, te responden de buena manera, y trasladan su pasión por la ciencia de forma altruista. En un mundo de postureo, egocentrismo, copia/pega, prepotencia, interés y peloteo, encuentras rayos de luz. Siempre digo lo mismo, sigo a gente que me aporta, no tiene actitud destructiva, te hace dudar sin pisotearte. Hay gente así.
    Y no voy a publicar tu comentario, no soy nadie. Sólo busco aprender y ayudar con mis conocimientos en un campo que es mi vocación.
    Mil gracias, John Smith 🙂 Me has regalado un momento feliz.

  • John Smith dice:

    No, para nada, gracias a ti. No hay nada más maravilloso que compartir un conocimiento que uno ya posee, sin altruismos, y con el afán de ayudar y de que todos aprendan. Yo no he hecho nada reseñable, solo dar las gracias por tus publicaciones (cosa que ya habia hecho en Twitter alguna vez).

    Un saludo, y gracias magufa.

  • Andrés dice:

    Dada la migración, he echado un vistazo de nuevo a alguna entrada, y dado lo de la musicoterapia paro a comentar: todas las chorradas usando el diseño A+B versus B donde no haya doble ciego (lo añado porque sí habría que estudiar otras con mismo formato pero que no serían un timo, pongamos CoQ10+antraciclinas versus antraciclinas) no son motivo de alegría, esté la Cochrane por en medio o no. Percátate de que bien podrían intentar otra terapia también con efecto placebo y compararlas plan A+B versus C+B, a secas. Dicho esto, por poner música, olores, dar un masaje o invitar a un pincho no pasará nada… si no media timo de por medio.

    • Cecilia dice:

      Hola, Andrés. La música actúa de diversas maneras en nuestro cerebro:
      https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3927073/
      Estoy de acuerdo contigo en que eso no valida a charlatanes ni tampoco invalida su posible aplicación complementaria en neuropsicología. Entendiendo la complejidad de la depresión, es absolutamente necesario conocer los mecanismos neuronales y su flecha de doble sentido con el entorno.

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